sábado, 20 de junio de 2009

MI SENTIR

Tengo en el corazón un pesar,
tengo en el alma una tristeza,
y en la mente una protesta.

El pesar de mi corazón es amarte sin tenerte
es extrañarte cada día,
en todo momento,
desde que amanece hasta que anochece.

A mi alma le agovia la pena porque su gemela partió,
su otra mitad...
la engañó, la traicionó
aún así la perdona y anhela en todo momento su retorno

En mi cabeza como ciudadanos de un territorio soberano,
mis neuronas estallan en protesta,
exigen al alma y al corazón su inmediata expulsión por traidora
y a la vez están agoviadas con el ritmo de trabajo al que las sometí para reparar las ruinas que dejó en mi.

Duermo poco,
leo mucho,
escribo demasiado,
existe un exceso de cafeína en mi sangre,
dulces a más no dar,
las pastillas para el dolor de cabeza...
parecieran mi pan de cada día
y las ojeras mi habitual apariencia,
todo para poner en orden mi vida,
recuperar las notas malas que saqué,
para que en este semestre pueda mantenerme en la universidad,
ya que durante todo este tiempo...
poco he podido concentrarme,
agoviado por la tristeza y las mil interrogantes
de cómo poder volver a amarla.

Hago un esfuerzo y lucho,
la protesta en mi cabeza cada vez va ganando más fuerzas,
muchos cambios han sucitado en mi vida,
y en parte, gracias a ellas, ahora puedo estudiar mejor.

Todo este gran dilema a la vez,
y mientras que por algún espacio que dejé abierto,
una señorita logró infiltrarse en los muros de mi castillo interior,
tengo miedo,
suspiro,
siento,
pienso....
toma cautela,
concéntrate en lo tuyo,
no la busques aún,
ponte en orden
y luego decide o deja que las cosas sucedan,
así piensan los habitantes de mi cabeza, mis neuronas
teniendo como resistencia
a mi alma
y mi corazón.

Pero no sé...
su presencia poco a poco va ganando espacio,
seduciendo mi interior,
no jugaré demasiadas cartas en este asunto,
no me enamoraré para volver a caer en lo mismo,
tengo miedo de errar.

¿Qué hago?....
¿Corro?...
¿la ignoro?
¿hacia dónde huyo?...
¿la dejo continuar su camino, siguiendo yo el mío?,
¿será mejor que cierre de manera definitiva las puertas de mi castillo, rodeando la periferia de guardias y ejércitos para que nadie pueda entrar?,
quedándome solo en mi interior,
haciendo mis únicas compañías, mi profesión, mis investigaciones, las artes, el deporte, la política y los negocios que deseo emprender?,
y para satisfacer el deseo de mi corazón...
¿busco amores pasajeros?,
¿amores de un día o pocas semanas?


Algo hace ella que capta mi atención,
mientras que en el horizonte intentan varias mujeres sigilozamente entrar en mi,
cierro la puerta,
¿qué hago?...la saco de mi o la dejo avanzar?....
tengo miedo,
pienso,
suspiro,
tal vez ella sea quien rompa el hechizo a un juramento de amor eterno que hice,
a aquella que me traicionó...
tal vez avance un poco,
muy lentamente,
dejaré que el tiempo decida,
no tomaré mayores riesgos,
dejaré que ella los tome primero,
porque en mucho tiempo...
no quiero pensar en enamorarme,
pero no hay nada escrito,
seguiré mis planes ya trazados
y en el amor...
dejaré que la vida me sorprenda,
no le cerraré la puerta a ella,
pero si al resto de las mujeres...
veré y espearé,
con calma, en silencio, en secreto...
que la brisa del amor vaya entrando por mi ventana,
a veces siendo yo el protagonista de unas pocas escenas,
pero dejando el papel principal para ella.

Mujer extranjera como yo,
ajenos a un sitio que nos acoge,
como huéspedes que de manera consciente sabe...
que no serán para siempre,
pero que contribuiremos tal vez, por haber sido bien acogidos.

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